lunes, 9 de abril de 2007

Europa desde el Sentimiento

Pese a que todavía no terminó "El Fútbol que se viene", me siento obligado a publicar esto como un especial. Sí, es el segundo especial del blog, que se llamará "Europa desde el sentimiento".
Resulta que he recibido en mi casa a un hombre italiano, que vive actualmente en Londres, y está realizando un trabajo con mi madre. Aproveché para preguntarle cosas sobre fútbol, para saber cómo se vive el fútbol europeo desde Europa misma, algo que, siendo argentino, siempre me ha interesado. No tengo la entrevista pregunta por pregunta, pero les contaré de lo que hablamos.
Así que, les presentó el segundo especial de Split-Fútbol, en una entrevista a Emanuele Lobina.

No es muy atento con el fútbol, pero me ha podido contar sobre lo que se vive.
Es hincha del Cagliari, al que define como un "club del pueblo", o "de barrio" como diríamos nosotros en Argentina. Cuenta la humildad y hermandad de la hinchada, de tratar de seguirlo como pueda, ya que la mayoría de sus simpatizantes no son de mucho dinero. Me habló de la envidia que tienen hacia algunos equipos más grande, pero son valientes, y siempre están con la fé de que pueden ser vencedores.

Ya que hablamos del Cagliari no pudimos dejar de hablar del hondureño Suazo, y de su posible traspaso. Admitió que aunque le encantaría que se quedara para sostener al Cagliari, pero que es imposible retenerlo, debido al dinero y la fama que le espera en otros clubes más grandes.

Tampoco pudimos evitar el tema de Gianfranco Zola, que pese a no haber salido del Cagliari, es confeso hincha de la entidad de la isla. Pese a haber comenzado en el Nuorese, su trayectoria como buen futbolista empieza en el Torres y sigue en el Napoli, donde fue sucesor de Maradona. El Torres, es un club que se convirtió en enemigo del Cagliari, ya que reclamaba que Zola era hinchaba para ellos, por haber nacido en ese club. Sin embargo, Gianfranco tapó bocas con declaraciones al público y retirándose en el club de sus amores.

Me contó que la Fiorentina es el club más odiado de Italia, especialmente en Toscana. Los de la región toscanesa lo desprecian por ser el club más grande y rico de la zona, en un lugar donde hay otros menos poderosos como el Livorno o el Empoli. Y los otros grandes de Italia, como Internazzionale, Milan o Juventus, son enemigos de Fiorentina por creerse superior a ellos, e incluso a veces serlo.

Relacionado al tema, me contó que las patentes de los autos en Italia primero llevan el nombre de la ciudad y después el código, y cuando autos de todas partes están llendo a la cancha, leen en la patente de qué ciudad son, y si son enemigos reaccionan tirandole piedrazos a los vidrios. Y esto, la verdad que me dejó impactado.

Otra cosa inevitable es el tema de Barrabravas o Hooligans, que traen problemas en todo el mundo. Como ciudadano de Londres, ha presenciado a los Hooligans haciendo destrozos fuera de la cancha, pero dice que dentro del estadio aparentan ser personas ordinarias. Sobre los barrabravas en Italia, me contó que no eran cómo los hooligans, que se los llamaba de otra forma diferente, que yo no recuerdo. En Italia no todos las canchas tienen rejas, pero hay muchos disturbios en clásicos picantes, como en el siciliano (Catania-Palermo), donde hace poco murió un policia. También manejan algunos temas dignos de mafia, como deudas y cosas por el estilo.

Pese a vivir en Londres, no es hincha de ningún equipo en particular, aunque me contó que le siente aprecio al Charlton, cuya sede queda a pocas cuadras de su casa. Dijo que la hinchada del Charlton es una comunidad, donde son todos amigos y conocidos, y que luego de algunos partidos se reúnen. Aunque dijo que tanto en Italia como en Inglaterra, la gente tiene dos clubes: su club humilde del barrio, donde hacen amigos y van a la cancha, y un club grande como el Arsenal para ganar alguna vez.

Me contó una historia bastante linda sobre los hinchas del Charlton: resulta que por razones económicas, los dirigentes del club habían decidio traspasar el estadio, que actualmente se encontraba en las afueras, en un barrio muy unido donde son todos hinchas del Charlton. La gente no quería ese traslado, y comenzarón una revolución contra los dirigentes para que dejen el estadio donde estaba. Luego de varias semanas, ganó el sentimiento, y el estadio permaneció en su sitio.

Hablamos de más cosas, y me dijo más sobre las que conté, pero ésto fue el viernes y no lo anoté, así que relato lo que me acuerdo.

1 comentario:

pedro dijo...

Muy interesantes los comentarios del italo-inglés...
Me sorprendió saber que los hooligans se comportan como señores dentro del estadio, y afuera rompen todo... ¿qué los hará "ser buenitos" mientras están en la cancha?